A vuelta de hoja

Desde mi ventana / Yader Luna García / dic 28 17:01:21

Para Julie, una nueva estrella en mi constelación

Son exactamente las 10 de la noche. Es sábado. Desde hace varias horas pensé en escribir estas líneas, pero hasta ahora me dispongo a empezar. En este blog prometí esbozar mis ideas y hoy decido compartirlas, no en voz alta, pero sí en palabras que espero no suenen huecas.  Ahí les va este soliloquio:

Hace un par de días escuché decir a varias personas sus propósitos para el año nuevo y muchos de ellos me llamaron la atención. Algunos eran tan conmovedoramente ridículos como imposibles. Unos pedían la paz mundial, otros salud, un trabajo y unos cuántos pedían desesperados el amor.

Pero en esa misma plática alguien soltó una frase de un filósofo que espero poder aplicar en mi vida diaria y es “todos mueren, pero pocos viven”.

Y es que en realidad, muchas personas se preocupan demasiado por pequeños problemas olvidando que la vida es tan cegadoramente fugaz que vista desde el tiempo es corta y hay que intentar vivirla al máximo.

En este año, al igual que a ustedes,  me sucedieron muchas cosas buenas y malas. Sorpresas para las que la vida no te prepara, pero al fin de cuentas todo sucede por algo. Y lo que me pasó fue lo mejor que me pudo suceder. Eso se ve con un poco de tiempo de distancia y estas fechas son buenas para darse cuenta.

Fue un año de encuentros con amigos de mi pasado, de conocer nuevas personas y a una nueva amiga incondicional para quien escribo este blog. Y un año de vida, que es lo más importante.

En nuestra vida debemos aprender a no dar las cosas por hecho. Nunca. Nadie tiene asegurado el hoy siquiera. Toda la vida se puede terminar ya mismo. Así que disfrutemos este instante, que es ahora, y demos el máximo esfuerzo en lo que hacemos. Pero sobre todo, que eso que hagamos nos haga sentirnos realizados.

Por lo pronto, hasta el año que viene…