Diario reviso mi correo. Esta vez tengo una solicitud de “Karen”, una susodicha que quiere ser mi amiga en el Hi5. Es el único correo recibido este día, así que voy a “perder” mi mañana en esto.
Cambié de parecer al saber que la desconocida es una ex compañera de clases. Lo raro es que ya era parte de mi círculo de amigas virtuales. Supuse entonces que la chavala quería tener dos perfiles, con esto de que ahora todos tienen Hi5, Facebook, Twitter, Myspace y no sé cuántos inventos más.
Su foto me confirmó que era ella misma. Solamente que estaba en un pequeño vestido de baño. Nada raro, pues su personalidad siempre fue demasiado extrovertida. Al ver el resto de sus fotos, me quedé con el ojo cuadrado. Ella, mi “compañerita” de clases, posaba ahora como toda una mujer de revista porno. Sin sostén, con las piernas abiertas y un triste peluche que tapaba sus pezones.
¿Habrá alguien interesado en conocerle los pezones? Dios, qué loca, enseñar eso en Internet. De ingenuo le mando un mensaje de texto preguntando: ¿Ese perfil es tuyo? Sobra decir que jamás obtuve una respuesta. Al final, me di cuenta de que era un perfil “clonado”, creado por alguien que solamente quería perjudicarla.
¿Un ex despechado? ¿Una enemiga? No lo sé. Lo que sí puedo decir es que eso de hacerse desnudos como que no va conmigo. Uno nunca sabe en manos de quién pueden caer.
Los videos de Paris Hilton, Belinda y otras famosas han dado la vuelta al mundo. Quizás las fotos de mi amiga no tuvieron igual suerte, pero en Nicaragua, hay uno que otro video que ha circulado por el ciberespacio.
Las fotos de una jovencita supuestamente estudiante de la UAM han llegado a la vista de más de alguno o el video en Youtube de dos jóvenes teniendo sexo en un salón de la UNI. Y aunque, en términos generales, el video de las adolescentes de Tipitapa casi nadie lo ha visto, la mayoría supimos del caso.
Los videos de sexo, fotos o cualquier cosa comprometedora son una de las principales armas utilizadas por novios despechados, esposas traicionadas o enemigos. En definitiva: ¡Hay que tener cuidado con el sexo!