¿La felicidad existe? Es una pregunta que viene dando vueltas en mi cabeza desde hace meses. Sobre todo desde que en las calles ubicaron unos rótulos gigantes con la publicidad de unos chocolates.
“La felicidad es que la película sea mejor que el libro”, dice un rótulo ubicado en las cercanías a la UCA. Es un engaño-me dije. ¿Quieren seducir a los de por sí desanimados lectores a que aparten sus libros y se vayan al cine? No lo creo. Supongo que la meta del “genial” publicista es vender más chocolates.
¿Lograrán vender más chocolates promoviendo la no-lectura? ¿Beneficiarán al cine? Son preguntas que solamente las sabrán ellos y sus administradores. Pero yo, me prometí no comer ni un chocolate de esa marca hasta que retiren esa ridícula publicidad.
“La felicidad es que el jefe se vaya de vacaciones”, se puede leer en otro de los rótulos de la misma promoción que tiene como lema que la felicidad viene en trocitos.
En este caso, la felicidad es muy relativa. Conozco a más de alguno-confieso que yo en un momento de mi vida lo pensé-que se sentiría feliz con su jefe lejos al menos una semana. Pero también sé de otros-y me vuelvo a incluir- que necesitan mucho de los consejos y regaños del jefe.
Para mí la felicidad es un concepto un tanto indescriptible y una condicion que varía de persona a persona. Es muy posible que lo que me hizo feliz hace un par de días, hoy no lo haga.
Hace unos pocos días me fui a comer con un amigo y de repente compra un chocolate. Sí, efectivamente como te estás imaginando, era de la misma marca de la publicidad. ¡No te lo comas!- decía mi conciencia.
El chocolate comenzaba a derretirse ante la mirada confundida de mi amigo. No me lo puedo comer-me decía a mí mismo. En pocos segundos le conté por qué era una especie de fruta prohibida para mí.
Al poco tiempo, estaba feliz comiendo el chocolate. No pude resistir. La culpa es de Adán y de Eva-ahora que lo pienso. Ellos fueron los primeros en caer en tentación. Después de comer, los dedos embarrados de dulce me hicieron la persona más infeliz del mundo.