Carmela, zapatos rojos y paraguas en mano, se arregla el pelo. Se revisa el maquillaje. Todo está en orden: Ni un brochazo menos. Ni uno más. 12.15 El tranvía se anuncia Drrrriiiiiing mientras dibuja un arco sobre la Place Neuve como los toboganes de las ferias. ¿Te acordas? Con...
Las letras en la pared aniquilaron cualquier duda: estaba dentro de la boca del dragón. “Buenas tardes,” dijo una voz en inglés con acento italiano. Omar, el dueño de la voz, me tendió sonriente el mapa del edificio. “Sobre todo,” recomendó el siciliano, “no deje...
“Empezamos cuando usté quiera,” comentó dejando entrever un diente cubierto en oro.
Nos habíamos citado en la gasolinera. Su nombre era César. Yo esperaba dentro del cubo de vidrio helado que llaman o n the run cuando divisé por primera vez a la muñeca de...
El Monstruo del Léman
tiene mil cabezas
dientes afilados
hambrientos
que amenazan a los
visitantes
inocentes
embobados
conmovidos por su grandeza
click, click
lo inmortalizan
Más no saben
pobres
no saben
que hasta el arcoiris fue
mordido
una tarde
Después de estrechar su mano, el doctor pasó sin mayor preámbulo a los detalles de la intervención del día siguiente. A Sánchez le rebotó el corazón. Desde que a la tía Marta la habían operado de una arteria coronaria bloqueada cuando en realidad lo que...
Marcos, ése era su nombre. Me lo dijo, quedito, la tarde que pasé por ahí. La plaza (que antes había sido fuente y antes de fuente, plaza) estaba casi desierta. Muy cerca de nosotros, dos niños enhebraban hojas de palma que minutos después se convertían en pájaros y grillos. - Yo...