Brasil, Italia, Alemania, Argentina, Uruguay, Inglaterra y Francia están en una lista privilegiada: la de los 7 únicos países que han sido campeones del mundo de fútbol.
Pero el domingo, en el Soccer City Stadium de Johanesburgo, el mundo verá a un octavo país levantar el trofeo más codiciado por un futbolista.
Las semifinales nos permitieron especular si Alemania se le podría acercar a Italia con 4 títulos mundiales, si Uruguay volvería a la gloria de sus abuelos, si España podría lidiar con el título de favorita (que usualmente le pesa a muchos equipos) y si Holanda podría llegar a su tercera final para por fin pasar de ese maldito segundo lugar que obtuvo en 1974 y 1978.
El martes vimos a los Uruguayos enfrentarse a Holanda. Los uruguayos trataron de contener a los intempestivos naranjas. Desbordes, tiros de largo, centros y todo tipo de oportunidades peligrosas fueron creadas por los Países Bajos para burlar a Muslera.
Y Giovanni van Bronckhorst abrió el marcador del Green Point Stadium de Capetown con un zurdazo soberbio que quedará grabado en los anales de la historia: el primero que explotó la Jabulani al 100%.
Los charrúas tratarían de reaccionar y Forlan conseguiría el empate transitorio gracias a un regalito de Stekelenburg. Pero en el segundo tiempo se vendría la avalancha naranja.
Los dos magos del mediocampo despreciados por el Real Madrid, Sneijder y Robben, burlarían la defensa de los celestes. Uruguya intentaría la hombrada pero solo conseguirían maquillar un poco el resultado consiguiendo un gol en el minuto 92’ a traves de Pereira.
Holanda fue superior a un Uruguay renco, sin Luis Suarez, Fucile, Lodeiro y sin el muro Lugano.
El miércoles se repitió la final de la EURO 2008: Alemania-España. Y todos queríamos ver si el pulpo Paul tenia razon al vaticinar una victoria Española.
Alemania olvidó su juego contra Inglaterra y contra Argentina. Se agotó la pólvora y simplemente salieron a defenderse.
España fue mejor, propuso todo el juego con Pedrito corriendo como loco, Xavi buscando un agujero para meter un pase quirúrgico, David Villa esperando para soltar un potente derechazo y Sergio Ramos desbordando por la derecha.
Y de la persona que nadie esperaba vino un remate que simplemente mataría a los alemanes: Carles Puyol.
Faltó Muller y sobraron los pases imprecisos y los jugadores nerviosos. Y Joachim Low cambió radicalmente su estrategia ofesiva de juegos anteriores, saliendo a esperar un contraataque que nunca llegaria.
Ahora Klose tendrá que buscar como igualar el record de Ronaldo en el partido por el tercer lugar, porque el sábado será su último juego en instancias mundialistas.
Pero el resto del plantel tiene una carrera por delante.
Ojalá que el domingo veamos muchos goles, pues los dos equipos proponen juego, tratan muy bien al balón y son muy ofensivos.
España juega como el Barcelona, y el Barcelona juega a como jugaba la Naraja Mecánica de Rinus Michels.
Es decir, son dos equipos de estilo holandés los que se darán cita en el Soccer City para la esperada final.