Y comenzaron los 64 partidos más importantes del año 2010, con una ceremonia inaugural que derrochó la tradición del continente Africano, el color de los 32 participantes y el sonido de las vuvuzelas del país sede.
Después de tan entretenida ceremonia era de esperarse un entretenido partido entre los anfitriones, que buscan lograr lo que sus homólogos de Rugby consiguieron en 1994, y los mexicanos, que buscan simplemente llegar al famoso "5to partido", que no han logrado disputar desde 1986.
Fue un empate a uno bastante movido con oportunidades en ambos arcos.
Y las primeras 4 fechas me dejaron algunas hipótesis que espero rechazar antes que termine la fase de grupos.
Primero que todo, noté la poca circulación de balón causada por la superpoblación del medio campo a la que apostaron muchos técnicos en el arranque de este mundial.
El vivo ejemplo nos lo llevamos unas 4 horas iniciada la fiesta, en el duelo entre galos y charrúas, cuando en Capetown una mescolanza de camisas blancas y celestes peleaban (peleando literalmente, no disputando) en la media cancha por la Jabulani.
Respecto a esta nos dimos cuenta que Casillas y Buffon tenían razón, la pelota pica rapidísimo, dejando a jugadores bien curtidos en ridículo: pregúntenle a Robert Green que le regalo un gol a Estados Unidos.
Y no sólo pica rápido, sino que también agarra una velocidad impresionante y se mueve sola en el aire; el mismo Luis Fabiano llego a decir unos días antes de iniciado el mundial que el balón era “sobrenatural”.
Pero ni aún con el balón jugando en contra de los porteros llega el invitado especial, el gol, en la cuota que quisiéramos. El promedio de gol hasta el momento es de 1.6 goles por partido y eso que la estadística se dispara con la goleada de Alemania sobre Australia.
Lo rescatable hasta el momento es el arbitraje. Todo el mundo, en especial los mexicanos, opinaba que la FIFA había puesto al uzbeko Irmatov, un árbitro “desconocido”, en el partido inaugural, para favorecer a los locales. Para sorpresa de todos, el arbitraje fue muy bueno al igual que la mayoría de lo que va del mundial.
Lo mejor hasta el momento fueron los partidos entre Estados Unidos e Inglaterra, que no fue tan peleado y fue generoso respecto a la distribución de balón. Y no podían faltar las clases de alemán que los australianos recibieron: los teutones le enseñaron a los australianos todas las maneras de las cuales se pueden marcar un gol.
Como dije antes, espero que lo negativo del mundial hasta el momento se resuelva antes que termine la fase de grupos.
Aunque es casi siempre es de octavos en adelante que se viene lo mejor, así que hay que estarse levantando tempranito para ver algún destello de buen futbol.