Gratuidad

Desde la Redacción / La Brújula / dic 11 11:39:58

Arturo Wallace Salinas

 

Un señor se nos acercó un día de estos en una universidad con un ejemplar de La Brújula, sorprendido de que fuera gratis. Nos preguntó si eso era parte de una "estrategia de mercado", si en el futuro íbamos a ponerle precio al semanario.


La respuesta es: "no".


La Brújula es gratis, y esperamos mantenerla así, por varias - buenas - razones: En un país pobre, como Nicaragua, comprar un periódico es a veces un lujo que no todos se pueden permitir. Y si además uno quiere llegarle a los jóvenes, convencerlos que vale la pena leer, no tiene sentido agregar - o mantener - obstáculos como el del precio.

 

Más bien, hay que hacer un esfuerzo por reducir las barreras. Reconocer que la mayoría de los jóvenes no están acostumbradas a pagar por una información que sienten pueden obtener "gratis" en la TV, la radio, Internet...

 

Estamos claros, por supuesto, que un medio de comunicación no se puede operar sólo en base a principios o buenas intenciones.

 

Pero el de la prensa gratuita es, de hecho, un modelo de negocios probado, que ha tenido éxito en muchas partes del mundo. Lo estudiamos detenidamente y creemos que es el futuro.

 

Al ser gratuitos, hemos podido alcanzar rápidamente unos niveles de circulación que una publicación pagada, por muy buena que sea, tardaría mucho más tiempo en alcanzar.

 

La apuesta es que eso nos haga atractivos para los anunciantes, que en el fondo son (y siempre han sido) la verdadera fuente de ingreso y sostenibilidad de cualquier periódico.

 

Por eso, no creemos que la gratuidad tenga que ser sinónimo de poco o nulo contenido; o de mala calidad.

 

Todo lo contrario: creemos que la información y el conocimiento son y deben ser tratados como un bien público.


Después de todo, la información no se agota con el uso (sino todo lo contrario) y los medios ganan más en la medida que son accesibles; incluso permitiendo - e incentivando - la reproducción de su material.

 

Por eso es que también publicamos bajo la licencia Creative Commons (CC), que significa que cualquiera puede reproducir nuestro contenido original.

 

Porque en el fondo, un buen periódico, es algo más que la suma de sus partes. Es una comunidad. Y cuando más gente la integra y ayuda a sostenrla, es mejor.