Tetas, piernas y traseros

El Defensor del Lector / Guillermo Rothschuh Villanueva / nov 04 14:37:43

Cada vez que hay eventos donde las mujeres son llevadas a mostrar sus grandes tetas, sus largas piernas y enormes traseros, se arma el despelote. Los hombres se sienten tentados de verlas de cerca, encabritarse, fotografiarlas y desafiarlas a que se desnuden para saciar su curiosidad y apetitos sexuales.

Siempre estimula el debate acerca de la visión que tienen los hombres sobre las mujeres en nuestra sociedad, como indica en su crónica "Globos, bikinis y un viejo debate" Matilde Córdoba, una joven que captó de cerca las mil reacciones que produjo entre sus asistentes el evento Colombia Bikini Open, la pasarela de bikinis patrocinada por el diario Hoy, Canal 10, Casino Pharaohs y el Instituto Nicaragüense de Cultura.

El trabajo escrito por Córdoba a petición de La Brújula resalta una sensibilidad capaz de brindarnos un retrato fiel del comportamiento de los hombres, transfigurados por la presencia de un tropel de damas que muestran sus espléndidas figuras logradas a base de injertos de siliconas, muchas horas en el gimnasio y las florituras realizadas por la cirugía estética. Mujeres con las que los hombres sueñan todas las noches, y que en esta ocasión pudieron apreciar sus desplantes, quebrando sus caderas en giros acompasados, lanzándoles besos sin recato y viéndoles directamente a los ojos, en un desafío que se apaga tan pronto se retiran del escenario.

Con enorme sentido de la oportunidad La Brújula logró su objetivo. Demostró que no hay temas tabúes como piensan algunas almas atribuladas. Indagó entre las feministas sus maneras de enjuiciar esta forma de exaltar la belleza femenina y a la vez conocer las motivaciones de la campaña emprendida por Telenica Canal 8, ¿Ya tenés tus globos del cielo? La profesora Ligia Arana, responsable del Programa de Estudios de Género de la UCA, calificó de sexista esta promoción.

Con la mayor naturalidad del mundo, Álvaro Rocha, gerente general de Canal 8, se defendió alegando que los médicos sostienen que estas transformaciones levantan la autoestima de las mujeres. Nadie cree que la promoción está encaminada únicamente a beneficiar al segmento de mujeres que carecen de recursos para satisfacer sus ensoñaciones de mujeres espléndidas. Buscando el milagro de ser otras, más bellas y apetecidas. Sobre todo porque los criterios de belleza los fija la televisión.

Los alegatos de las estudiantes y jóvenes egresadas de las carreras y escuelas de periodismo o comunicación consisten en que los propietarios de las cadenas televisivas nicaragüenses, lejos de contratarlas a ellas que poseen los conocimientos y destrezas necesarios para conducir cualquier tipo de programas, incluyendo los noticieros informativos, optan por las caras bonitas, que la mayoría de las veces tienen las cabezas huecas.

El mérito de La Brújula fue suscitar reacciones. Matilde se cuidó de no emitir opiniones. En un tema de nunca acabar vale la pena que mujeres y hombres expresen su sentir. Jorge J. Cuadra V. afirma que la única pretensión de Telenica ha sido aumentar su audiencia y favorecer a la compañía telefónica a través de la cual las concursantes envían sus mensajes. Cuadra está preocupado por saber también si la promoción incluye los riesgos que implicaría el rechazo del implante.

Entre las distintas promociones de Canal 8, hay otras referidas a besos impetuosos y posiciones sexuales atrevidas. Ante su desafuero de pasarlas a toda hora, sin respetar franjas horarias, está siendo condenada por una buena parte de la población, debido a su falta de respeto por la niñez y adolescencia. Todavía tienen tiempo para rectificar.

Mientras se suscitan estas discusiones en el paisaje local, los expertos en células madres han dado muchísimos pasos adelante. Para desconsuelo de los cirujanos plásticos, han hecho posible diseñar niños y niñas a la carta. Pronto no será necesario recurrir a implantes y cirugías. Los sabios manipuladores del ADN han conseguido fijar el sexo de nuestros hijos, el color de sus ojos, la majestuosidad de sus pechos y la perfección de sus nalgas, sin la necesidad de intrusiones invasivas que pongan en riesgo la vida de quienes tentadas por transformarse en nuevas beldades, con tal de ser otras y agradar a los hombres, son capaces de gastar su dinero enviando mensajes de texto al número 8888. Talvez la suerte las favorece. ¿Una aspiración legítima o una monstruosidad? La discusión apenas empieza.