Violencia: pan nuestro de cada día

Cosas que pasan / Roberto Salinas García / dic 18 15:18:39

No sé por qué a veces sólo nos percatamos de la violencia si ésta tiene color político. A lo mejor porque en asuntos políticos ningún "ciudadano decente" tiene la culpa, sino que son culpables los dirigentes de partidos, etc. Esto no es del todo falso, pero tampoco es del todo cierto.

Hoy no hablaré de política, porque casi nunca lo hago. Tampoco hablaré mal de los que encabezaron la denominada "defensa del voto" o los que defendieron su voto del maléfico "fraude". Esto será una mirada a una página de sucesos, o talvez a dos páginas de sucesos algún diario.

"Padrastro violador desenmascarado por sus víctimas", "Episodio sangriento en cantina del Oriental: Mujer propinó botellazo e hirió la mandíbula a bebedor aparentemente por equivocación", "Violada por tres vías", "El martes podría haber fallo por asesinato de ingeniero", "Homicidio y balacera marcaron inicio de 2008" "Borracho “navajea” a uniformado".

La violencia es un mal que nos azota todos los días, aún antes de las elecciones municipales, antes del 2006, antes de llegar a Metrocentro o a la Carrtera a Masaya. La violencia se esconde, ya sea en barrios donde nadie se atreve a entrar o en residenciales donde a nadie dejan entrar. Porque la violencia no es sólo el machete contra el cráneo o la bala contra el pulmón, sino también el esposo que golpea ala esposa o el que violenta a sus hijos borracho, ya sea con whisky o aguardiente.

La cobertura mediática en asuntos de sucesos es muy pobre. Hasta hace unos cuantos años, yo no solía leer dicha sección en los diarios por considerarlo irrelevante. No fue sino hasta hace poco que realmente logré contemplar la importancia de esas páginas: muerte, violanción, asesinato, homicidio, golpes, asaltos. Se repetían incesantemente, sonando como relojes de péndulos en mi cabeza. ¿Qué pasa con nuestra sociedad?, ¿Cómo es posible que la miseria de la gente sea utilizada por los medios de comunicación para seguir aumentando clientes?, ¿Cómo es posible que se pretenda acostumbrar a nuestro pueblo a imágenes violentas todos los días, hasta el punto de hacerlo reír con los lamentos de algún motorizado accidentado y sangrante? ¿Por qué condenar sólo la violencia de unos días, como fueron los brotes post electorales (los cuales no justifico)? ¿No serán éstos reflejos de una sociedad empobrecida, enjaulada en barrios y asentamientos, la cual no es un problema mientras permanezca ahí, pero que una vez en la vía pública sí representa una amenaza terrible?

Obviamente no es justificable que partidos políticos utilicen la pobreza de los nicaraguenses como un instrumento para saciar cuotas de poder. Pero tampoco es justificable que la violencia sea un tema reservado para efemérides, porque igualmente se estaría utilizando un mal colectivo para sustentar intereses políticos, que a corto o largo plazo transmutan en intereses personales. Con esto no los quiero instar a que revisen sucesos todos los días, ni la nota roja, es sólo mi opinión respecto a la violencia, respecto a su cobertura, respecto a aquello en lo que la gente piensa, porque los medios no te dicen cómo pensar, sino en lo que se debe pensar, especialmente cuando es un tema de todos los días.