De repente los conos naranja de la policía se movían. Caminaban en fila india, uno detrás del otro, en un ritmo bastante acompasado. No, no estoy loco ni estimulo mi cerebro con sustancias. Bastó con volver a ver y comprobar mi error, mas aún equivocado, el episodio no dejó de causarme gracia. Al...
Si hay algo que La Brújula intenta hacer es que cada uno de sus lectores se sienta identificado con aquello que lee, desde el busero que se cruza el alto exponiendo la vida de sus pasajeros, hasta cómo una crisis que empieza en Nueva York puede afectar el bolsillo de los nicaragüenses. Poco a poco se hace, y creo...
Cuando los jóvenes universitarios franceses se tomaron las calles de París en mayo de 1968, ¿habrán pensado que se convertirían en uno de los mayores íconos de la rebelión juvenil que ha tenido la historia? Eso no lo sabemos, más de algún farándula habrá...
Se fueron. Cuando se hundía el barco agarraron sus maletas, algunos arrepentidos, pero la mayoría con miedo. Se acaba la fiesta, yo no tengo nada más qué hacer acá.
Así pasó el tiempo. Algunos se convirtieron en respetables, otros en ilustres, otros enterraron los libros...
No sé por qué a veces sólo nos percatamos de la violencia si ésta tiene color político. A lo mejor porque en asuntos políticos ningún "ciudadano decente" tiene la culpa, sino que son culpables los dirigentes de partidos, etc. Esto no es del todo falso, pero tampoco es del todo cierto. Hoy no...
A duras penas conservo las creencias católicas. Entre cuestionamientos, blasfemias y arrepentimientos, continúo creyendo en la existencia de un Dios. Esto no me impide disfrutar de las indagaciones en teorías “ocultas”, como la demonología, o creer en la posibilidad de la existencia de ciertas...
Caminaba presuroso por la acera. Los últimos vestigios de lluvia se precipitaban y, más que refrescar el ambiente, transformaban las calles en un sopor pegajoso, con olor a humo de escapes de vehículos apresurados. Al llegar a la parada, sólo dos personas aguardaban la siguiente ruta. Un señor de...
Soy un ente nocturno. No puedo conciliar el sueño antes de las once de la noche. Prefiero trabajar en el silencio, mientras todos descansan, con la serenata de los grillos escondidos en el jardín, entre el pasto húmedo; con el viento que sopla en las copas de los árboles y las cortinas de la sala que se levantan como...
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