Idealmente los suscriptores (entre quienes me incluyo) deberíamos haber recibido una carta al menos seis semanas antes, para valorar si deseábamos mantener el servicio en estas nuevas condiciones, o si querríamos pasarnos al servicio digital y asumir el incremento en el costo para no perdernos Big Love.
Al mismo tiempo, sin embargo, tampoco debemos olvidar que ya estuvimos ahí. Por lo menos a mí ya me pasó antes. Magnificado:
Cuando la televisión por cable inició en Nicaragua a finales de los 80s- principios de los 90s, las empresas locales tomaban las estaciones que deseaban, sin atender a restricciones geográficas impuestas por las empresas proveedoras de contenido. Creo que mas de una simplemente robaba la señal, sin pagar derechos.
Así, pude disfrutar de las señales de los canales premium de películas para el territorio norteamericano. HBO, CINEMAX, SHOWTIME y THE MOVIE CHANNEL se mantenían al alcanze del control remoto, como si estuvieramos viviendo en los EEUU.
Para mi era magnífico, porque las películas llegaban mas rápido al cable norteamericano que al programado para Latinoamérica. Y cuando se incluyó en la rejilla un canal de pay-per-view llamado Request, si que llegué al paraiso. No había pay mas allá de la mensualidad regular, y sí había mucho view.
Si en los canales premium las películas tardaban de seis a nueve meses en llegar, aquí aparecían de cuatro a seis meses después de su estreno en cines gringos. Cada día, Request programaba dos películas, repetidas una trás la otra durante 24 horas. Tomen en cuenta que esto sucede antes de que la internet explote con la bonanza de “contenidos compartidos”. Era un sueño.
Hasta que me despertaron de una patada.
No recuerdo el año. La mente es generosa y bloquea los eventos traumáticos. Un día, todos mis canales favoritos habían desaparecido, o habían sido suplantados por unas imitaciones que adoptaban el sufijo OLE! para declarar su hispanidad.
A mi me sonaba como una burla. El problema no era que trajeran subtítulos en español, sino que los criterios de programación eran muy diferentes. Y los estrenos no eran tan expeditos. ¿Por qué estaba sucediendo esa debacle?
Pues, porque las empresas de cable local se fusionaban y formalizaban. Pagaban las licencias internacionales y se veían obligadas a seguir las exigencias contractuales de los proveedores de contenido.
Y es eso lo que esta pasando ahora.
1. Pasarte al servicio de Claro Digital (US$13.00 mensuales) y pedir el Paquete HBO (US$8.00 mensuales), que incluye cuatro canales: HBO, HBO Plus, HBO Family y Max Premier en dos señales, Este y Oeste. El total es US$24.15 incluyendo IVA. Cancelar el contrato de cable básico para abrir uno de servicio digital no implica el cobro de penalidad alguna. El nuevo contrato se abre por 18 meses, corriendo a la firma del contrato. Este servicio sólo está disponible en Managua y Matagalpa, pero próximamente se ofrecerá en las demás regiones del país.
2. HBO también está disponible en el servicio de televisión satelital Sky. El paquete HBO-Max, que trae 115 canales de video, incluyendo seis variantes de HBO y cuatro de Cinemax, actualmente empieza en US$46.90 (pago oportuno, ya incluyendo impuestos). El contrato se abre por un mínimo de 18 meses.
3. Convencé a tu vecino, papá, mamá, novio, novia, mejor amigo o amiga de hacer lo que está descrito en los puntos 1 o 2.
4. Cabildeá en tu bar o cafetería favorita para que, al igual que pasan los juegos de fútbol y las peleas de boxeo, organicen eventos alrededor de la transmisión de las series estelares. Imaginate una noche de True Blood con cervezas y fajitas… crudas.