...porque puede que seas la mejor película que he visto en la Berlinale. Y pensar que casi dejo pasar a..."La Teta Asustada". Así como lo leen. En inglés le pusieron "The Milk of Sorrow" (La Leche de la Tristeza Profunda), que tampoco ayuda. Siempre me dan resquemor las películas con títulos confrontativos o con pretensiones de ser escandalosos. Me parece que quieren chocar para compensar por alguna deficiencia. Pero la película de la peruana Claudia Llosa en una pequeña joya. Y resulta que el título esta plenamente justificado.
"La Teta Asustada" es una supuesta enfermedad que los indígenas le adjudican a la mujeres traumadas por las violaciones perpetradas en la era del terrorismo. Según ellos, la madre le transmite el trauma a los hijos al amamantarlo. Así es como Fausta (Magali Solier), muchacha indígena de extraordinaria belleza, ha hecho suyo el trauma de su madre. Un terror patológico a la violación la separa del resto de la gente, y de la posibilidad de vivir una vida plena. Cuando su madre muere, la pérdida la conduce a un camino donde no podrá hacer más que confrontar sus peores temores.
Llosa cuenta su historia con fotogramas casi estáticos, exquisitamente compuestos, que contrastan el "nuevo Perú" con la psiquis de su protagonista, atormentada por los fantasmas del pasado. Mientras su familia la ignora por concentrase en preparar la boda de su prima, ella apenas puede respirar. Fastuosa en su modestia, los planes matrimoniales siguen aunque Fausta tenga el cadáver de su madre conservado bajo la cama. No tiene dinero para irla a enterrar a su pueblo. Aparte del inconveniente, la única herencia de Fausta es un consejo brutal: introducirse una papa en la vagina para evitar que la violen.
La violencia externa y auto inflingida no se retrata gráficamente. Esta es una película sofisticada y sensible. Realista pero esperanzadora. Una breve epifanía musical le pone la carne de gallina, tan efectivamente como el desplante que escenas después le romperá el corazón. Claudia Llosa es un talento a seguir. Quedo invitado a rastrear su primera película, "Madeinusa".