El Baile del Kimpulanka / La Pista Sonora de Bilwi

Wappen Nicaragua / Álvaro Vergara / sep 15 15:24:49

Las ciudades de la costa Caribe de Nicaragua son musicalizadas, ése es un hecho de la vida. Las diferencias de esas musicalizaciones es sutil en el caso de comparar entre Krukira y Alambingkamban y más pronunciadas en el caso de Bilwi y Bluefields. Sin embargo hay constantes en ambas regiones autónomas como la música country, Lucky Dube, reggaeton, Bob Marley, bachatas y uno que otro éxito de los setenta y ochenta como Out of Nothing At All de Air Supply.

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En las calles del comercio se escucha pedazos de canciones de distintos géneros, idiomas y épocas históricas de forma bastante breve porque todo negocio o tiene la radio, o un CD puesto. Ahí cada uno con su propia nota. Al pasar en la mañana contiguo a donde fue el Wah Mein hay una entrada al mercado de los mískitus. Los comerciantes con breves puestos cada quién ocupando con sonido un espacio tan ancho como el tramo, con excepción de donde se venden los CD quemados, la supremacía sonora de estos establecimientos es evidente y ahoga los Sankey vecinos.

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Al subir a dar una vuelta en taxi nos recibe Loretta Lynn con sus estridencias que llegan casi al R&B y aquel tañido corta-pulsos de la música country acompañados con acordes de guitarra y bajo eléctrico. Termina Your Cheating Heart y una viñeta comercial inicia su pitch publicitario en lengua mískita. El locutor anuncia “Lolita” de Eric Donaldson, el cantante jamaiquino de danza lenta sobre 40cm2 en el tablón 2x8 del piso donde los pies son lo que menos se mueve y una pista de danza repleta hace que todo el rancho pendule de un lado a otro.

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En el Karaoke Payito bajo luz ténue de bujías desnudas que cuelgan una noche de martes; en su mayoría señores acompañados con un amigo de tragos leen de monitores suspendidos de paredes y vigas metálicas la letra de Un Velero Llamado Libertad. En el video de formato betacam primitivo un José Luis Perales joven cantando hace miles de años en la TVE. Este clip lo tomó de la red algún pirata de DVD y le puso la letra debajo escrita en colores chillantes con una fuente victoriana-rococó que se parece a la que ocupan para los número en una nota monetaria o en el papel sellado. Sin embargo había coherencia porque también el set del show parecía circo con todo y luces de marquesina.

Para superar la barrera lingüística en alguna medida y conocer sobre la lírica de la música mískita hablé con un trabajador cultural entendido en la materia, Delvin Rosalío, un poeta bilingüe originario de Waspán que también compone canciones y tradujo el Himno Nacional a Mískitu. Pese a la existencia de virtuosos en la RAAN, la música mískita, al parecer prospera más en cuanto a número de artistas y producciones discográficas en el lado hondureño de La Muskitia.

Las canciones de este pueblo van de lo acústico: estilo campechano tipo country o al son de corrido mexicano (con o sin acordeones), melodías del género gospel con acompañamiento de un órgano que suena rítmicos acordes rápidos en notas altas, llegando hasta revolución digital con el sampling de pistas afrocaribeñas y éxitos del pop africano, y por supuesto que también está la omnipresente influencia del primer movimiento cultural global de toda la historia humana: el Hip-Hop.

 

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Papa Nula, artista mískitu del otro lado del Río Coco en la Muskitia catracha es uno de los padrinos del son mískitu moderno un Gustavo Cerati con “guerrillero” en el currículo. Según Delvin, Papa Nula ha sido uno de los grandes compiladores e intérpretes de la música mískita clásica del lado Nica de La Muskitia y les ha dado nueva vida con su creación de arreglos musicales innovadores. Fue en este momento que Delvin me dijo que La Muskitia es un lugar recurrente en la temática lírica de la música mískita. Es todo el conjunto de comunidades mískitas, la antigua Nación Mískita: antes un lugar en el mapa político, ahora espacio metafísico y cultural.

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Este Roque Dalton de La Muskitia tiene entre sus piezas originales a Dalin Mita du Pali Dawanki (Amor Mio, por favor Dios) en donde el yo lírico sufre en el juego de la seducción por los repetidos rechazos del objeto-seleccionado. Otra interpretación plausible de la obra puede ser que el yo lírico, también protagonista de la acción, se hace la víctima de un rechazo alegado para apelar a un sentimiento de culpa que pueda provocar en la mujer deseada y así promover su causa de jouissance. La letra tiene el inter-texto en español: “trabajando día y noche ganando 40 pesos / Ay Papa Nula… Papa Nula, vida mía”, pocas veces casi al final de la canción. El arreglo musical es de tiempo animado con guitarra de corrido, batería y organo eléctrico.

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El ritmo calipso constante yuxtapuesto con un violín de hojalata que toca notas largas y sollozantes, Takmakaka se oye en tono triste el estribillo. Takmakaka (si lo encuentras) se refiere a la muerte de un hermano en las armas. En esta canción sobre la muerte, los aspectos del compañerismo y la honra fúnebre son lo enfatizado. “Si Lo Encuentras”, muerto en el campo de batalla hay que avisarle al yo lírico, para que éste recupere los restos, por amor de hermano y honor guerrillero.

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Guaquina es la máxima exponente musical de La Muskitia en lo que respecta artistas femeninos. Su Muskitia Prana Paraba (Adorada Muskitia) es una alegoría a la cultura, identidad y el paisaje las comunidades mískitas. Con arreglos musicales similares al honky-tonk y la música tex-mex, tiene una melodía ocasional en acordeón y una batería con cierres en redoble y platillazos. Una comparación un poco curiosa que hace la artista es cuando dice que La Muskitia es como el “batna” una vaselina tradicional para el cabello que es de deliciosa fragancia y sana las heridas del cuerpo.

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Benigno Bordas en su álbum “Tamsi" quiere que bailes. “Te luce” es el nombre del disco en español. Quiere que subas que bajes, que des la vuelta que hagas un gesto de danza, que te pongas en fila que la fila se haga redonda… en fin mucha diversión. Esta producción bastante artesanal tiene entre sus pistas una versión súper animada de Sipirki Mairim (Mi Pequeña Mujer) un clásico de la temática reiterada de la “tirada del cuento”. En Kakhabila Taimara (Los Vellos del Cangrejo) la letra conduce por las distintas etapas de preparar un cangrejo: pescarlo, adquirirlo en el mercado, cocinarlo y venderlo. Se hace una ritualización bastante metonímica del proceso de la conquista de una mujer bella.

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Un artista jóven al que hay que ver es a Romel, heredero de toda la tradición musical mískita, este creador toma diferentes caminos para su música con el uso de nuevos instrumentos musicales como MPC y los sintetizadores, al tiempo que retorna el sonido inconfundible de la música mískita. La primera canción de su Vol. 2, Yapta Yunta Balbia es un tema bucólico que suena como una rola pop de karaoke coreano, me imagino que entre los estudios lingüísticos que sirven como evidencia para sustentar las teoría migratorias de Paul Riverti habrá una explicación para ello.

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Maipliki Wamna Tain es un verso blanco que da nombre a la canción del mismo nombre (Cuando te Vaya a Buscar al Mar); una obra sobre la problemática de los frecuentes accidentes en el buceo de langosta, que cada año cobra la vida a muchos trabajadores y deja a otros con parálisis por el síndome de descompresión. En la lírica, el protagonista se da cuenta que alguien ha perecido (luego aprende que es un entrañable amigo), por la costumbre Miskita de tocar las campanas de la iglesia cada vez que alguien de la comunidad ha muerto.

 

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