Por Dr. Enrique Rimbaud
Mucho se ha caminado en los últimos cinco años, desde aquellas tímidas atenciones a caballos de carretoneros organizadas desde la UCC, en el año 2003, hacia ese movimiento estructurado y compartido que existe en el presente.
Sin lugar a dudas, el rol de motor y promotor de la UCC ha sido fundamental para el desarrollo del movimiento. Pero a la atención permanente a animales de todo tipo, especie, raza y color; al apoyo permanente a los animales de dueños de sectores marginados, a la denuncia permanente de maltratos, la atención a animales decomisados, y al rescate de animales maltratados, también se unieron los esfuerzos de luchadores eternos de la talla de Jaime Incer Barquero, Kamilo Lara, Jean Michel Maes, César Otero, Eduardo Sacasa, Fabio Buitrago y Salvador Cardenal, todos ambientalistas de primera fila.
Y las iniciativas de todos comenzaron a tomar más cuerpo hace unos años, cuando comenzaron a nacer grupos de trabajo que buscaban llenar huecos existentes en los diferentes temas relacionados a la protección y bienestar animal.
Luego, la difusión permanente de la UCC a través de segmentos o programas fijos en el Diario Hoy, Canal 2, Radio Corporación, Radio Universidad y Canal 8, además del apoyo coyuntural de la prensa toda, hizo carne en la población.
Y varios grupos se sectorizaron, realizando campañas orientadas a segmentos reducidos del mundo animal, pero, sumamente exitosas, como los grupos de amigos de las tortugas que trabajaron en torno a Fauna y Flora Internacional y su campaña “Yo no como huevos de tortuga”; la lucha por las ballenas, organizada desde el Club de Jóvenes Ambientalistas y el Comité Ballena Azul, que posicionaron a Nicaragua en el Comité Ballenero Internacional como protector de ballenas; y campañas recientes como la de José Zolotoff de “Tu casa no es mi casa”, con recursos muy originales como el de pintar buses con los mensajes de la campaña.
El nacimiento paulatino de decenas de grupos, o cambio de actitudes de otros grupos, también han llevado a que el día de hoy el movimiento tenga presencia en casi todo el territorio nacional. Un ejemplo son la Fundación Khalúa en León, la Fundación Clarita en la carretera vieja a León, y la Fundación Adopción Animal Nicaragua, en Granada y Managua. También están Amor Animal y Cuatro Patas en Busca de Amor, en Masaya; Flor y su Perro Azul, en Managua; los Hijos del Río, en la UNAN Managua; el Club American Pittbull Terrier Nicaragua y nuestras queridas amazonas guerrilleras de la vida Edelmira Acevedo, en Juigalpa; Elba Marina Rayo y Diana Brenes, en Matagalpa; Miriam Ramos, en Diriamba. Y tantos pero tantos más.
La Asociación Canina Nicaragüense, por ejemplo, fue pionera como organización cinófila en Latinoamérica en indicar a sus asociados que dejaran de cortar colas y orejas. Y a fines del año pasado también surgió la Fundación Amarte, que aglutina a más del 75% de los grupos organizados que trabajan por y para los animales.
Así, aunque la antorcha de la Ley de Protección y Bienestar Animal (que empezó a ser redactada en el 2004 por la Asociación Protectora de Animales y la UCC), había sido cargada sobre todo por esta última y el Club de Jóvenes Ambientalistas, la Fundación Amarte ahora también se ha unido en la carga de esa antorcha, con un equilibrio participativo de todos los pequeños grupos por ellos nucleados. Y así, hoy también podemos decir que todos los grupos existentes tienen un mismo objetivo: que se apruebe la Ley, pues más allá de que en la misma hay artículos o cosas que no nos convencen es un marco regulatorio necesario y urgente que cuenta con el apoyo crítico de todas las organizaciones.
En ese contexto, el pasado 30 de Enero, en la Pasarela organizada por los diversos grupos en pro de la aprobación de la Ley, se lanzó una convocatoria para juntar firmas para que los diputados discutan la ley cuanto antes, con base al Artículo 140 de la Constitución, refrendado en la Ley 520, que dice que con 5 mil firmas presentadas la Asamblea Nacional debe discutir las iniciativas de Ley que se presenten o reclamen.
Y por eso es que ahora, más que nunca, es necesaria la movilización y la unidad de todos los grupos. ¡Porque hacia la ley vamos! ¡Porque los animales nos importan!
Decano, Facultad de Ciencias Agrarias, UCC
Presidente Fundación Amarte